domingo, 22 de marzo de 2015

SEMANA 2

SEGUNDA SEMANA 

GEOLOGÍA COMO CIENCIA DE LA TIERRA

Definición:

Las ciencias de la Tierra o geo ciencias son las disciplinas de las ciencias naturales que estudian la estructura, morfología, evolución y dinámica del planeta Tierra. Constituyen un caso particular de las ciencias planetarias, las cuales se ocupan del estudio de los planetas del Sistema Solar.

Objetivos de la geología:

Ø Averiguar su historia y su evolución e intenta comprender la causa de los fenómenos endógenos y exógenos.
Ø Estudiar a la Tierra como un sistema compuesto por numerosas partes interactuantes o subsistemas.
Ø Emplear un enfoque interdisciplinario para resolver los problemas ambientales globales.
Importancia de la geología:
Ø En la actualidad las ciencias geológicas están adquiriendo mayor importancia para enfrentar la escasez de materias primas y energéticas y los problemas ambientales.

Ø En la ingeniería ambiental es importante porque va abordar el estudio de los procesos de la hidrósfera y de la litósfera.


Tiempo Astronómico:

La astronomía es una de las ciencias más antiguas. En los albores de la civilización, el hombre se dio cuenta que la repetición regular de los fenómenos celestes constituía el reloj natural de sus múltiples actividades: la jornada de labor se medía por la salida y la puesta del sol; el mes, por el ciclo lunar; las siembras, las cosechas y el trabajo agrícola en general eran regulados por la aproximación de las estaciones. Por este conjunto de razones la astronomía fue, en todas las civilizaciones del pasado, una ciencia tanto al servicio del poder civil como del religioso.


Estudio de la orientación por las estrellas:

Sistema al acimutal, u horizontal que toma como referencias el
horizonte celeste y el meridiano del lugar.

Sistemas horario y ecuatorial, que tienen de referencia el
ecuador celeste, pero el primer sistema adopta como segundo
círculo de referencia el meridiano del lugar mientras que el
segundo se refiere al círculo horario (círculo que pasa por los
polos celestes).

Sistema eclíptico, que se utiliza normalmente para describir el
movimiento de los planetas y calcular los eclipses; los círculos
de referencia son la eclíptica y el círculo de longitud que pasa
por los polos de la eclíptica y el punto.

Sistema galáctico, se utiliza en estadística estelar para describir
movimientos y posiciones de cuerpos galácticos. Los círculos
principales son la intersección del plano ecuatorial galáctico
con la esfera celeste y el círculo máximo que pasa por los polos
de la Vía Láctea y el ápice del Sol (punto de la esfera celeste
donde se dirige el movimiento solar).

Instrumentos de observación:


Para observar la bóveda celeste y las constelaciones más
conocidas no hará falta ningún instrumento, para observar 
cometas o algunas nebulosas sólo serán necesarios unos 
prismáticos, los grandes planetas se ven a simple vista; pero 
para observar detalles de los discos de los planetas del sistema 
solar o sus satélites mayores bastará con un telescopio simple. 
Si se quiere observar con profundidad y exactitud 
determinadas características de los astros, se requieren 
instrumentos que necesitan de la precisión y tecnología de los 
últimos avances científicos.


Astronomía visible: 
El telescopio fue el primer instrumento de observación del
cielo.
Aunque su invención se le atribuye a Hans Lippershey, el
primero en utilizar este invento para la astronomía fue Galileo
Galilei quien decidió construirse él mismo uno.
Desde aquel momento, los avances en este instrumento han
sido muy grandes como mejores lentes y sistemas avanzados
de posicionamiento.
Actualmente, el telescopio más grande del mundo se llama
VeryLargeTelescope y se encuentra en el observatorio
Paranal, al norte de Chile.
Consiste en cuatro telescopios ópticos reflectores que se
conjugan para realizar observaciones de gran resolución.


Sistema solar:

El Sistema Solar es un sistema planetario en el que se
encuentra la Tierra. Consiste en un grupo de objetos
astronómicos que giran en una órbita, por efectos de la
gravedad, alrededor de una única estrella conocida como el Sol
de la cual obtiene su nombre.

Se formó hace unos 4600 millones de años a partir del colapso
de una nube molecular que lo creó. El material residual
originó un disco circumestelar protoplanetario en el que
ocurrieron los procesos físicos que llevaron a la formación de 
los planetas.

Se ubica en la actualidad en la Nube Interestelar Local que se
halla en la Burbuja Local del Brazo de Orión, de la galaxia
espiral Vía Láctea, a unos 28 mil años luz del centro de esta.

La mayor parte de su masa, aproximadamente el 99,85%, yace 
en el Sol. De los numerosos objetos que giran alrededor de la 
estrella, gran parte de la masa restante se concentra en ocho 
planetas cuyas órbitas son prácticamente circulares y
transitan dentro de un disco casi llano llamado plano eclíptico.

Los cuatro más cercanos, considerablemente más pequeños
Mercurio, Venus, Tierra y Marte, también conocidos como los
planetas terrestres, están compuestos principalmente por roca 
y metal. Mientras que los planetas externos, gigantes gaseosos 
nombrados también como "planetas jovianos", son 
sustancialmente más masivos que los terrestres.

Los dos más grandes, Júpiter y Saturno, están compuestos 
principalmente de helio e hidrógeno; los gigantes helados, 
como también se suele llamar a Urano y Neptuno, están 
formados mayoritariamente por agua congelada, amoniaco y 
metano.

El Sistema Solar es también el hogar de varias regiones 
compuestas por objetos pequeños. El Cinturón de asteroides, 
ubicado entre Marte y Júpiter, es similar a los planetas 
terrestres ya que está constituido principalmente por roca y 
metal, en este se encuentra el planeta enano Ceres.

Más allá de la órbita de Neptuno está el Cinturón de Kuiper y 
el Disco disperso, dos zonas vinculadas de objetos 
transneptúnicos formados por agua, amoníaco y metano 
principalmente. En este lugar existen cuatro planetas enanos 
Haumea, Makemake, Eris y Plutón, el cual hasta hace poco 
fue considerado el noveno miembro del sistema solar.

Este tipo de cuerpos celestes ubicados más allá de la órbita de 
Neptuno son también llamados plutoides, los cuales junto a 
Ceres, poseen el suficiente tamaño para que se hayan 
redondeado por efectos de su gravedad, pero que se 
diferencian principalmente de los planetas porque no han 
vaciado su órbita de cuerpos vecinos.

Adicionalmente a los miles de objetos pequeños de estas dos 
zonas, algunas docenas de los cuales son candidatos a planetas 
enanos, existen otros grupos como cometas, centauros y polvo 
cósmico que viajan libremente entre regiones.

Seis planetas y tres planetas enanos poseen satélites naturales.
El viento solar, un flujo de plasma del Sol, crea una burbuja 
de viento estelar en el medio interestelar conocido como 
heliosfera, la que se extiende hasta el borde del disco disperso. 
La Nube de Oort, de la cual se cree es la fuente de los cometas 
de período largo, es el límite del sistema solar y su borde está 
ubicado a un año luz desde el Sol.


Características generales:

Los planetas y los asteroides orbitan alrededor del Sol,
aproximadamente en un mismo plano y siguiendo órbitas 
elípticas (en sentido anti horario, si se observasen desde el Polo 
Norte del Sol); aunque hay excepciones, como el cometa
Halley, que gira en sentido horario.

El plano en el que gira la Tierra alrededor del Sol se denomina 
plano de la eclíptica, y los demás planetas orbitan 
aproximadamente en el mismo plano. Aunque algunos objetos 
orbitan con un gran grado de inclinación respecto de éste, 
como Plutón que posee una inclinación con respecto al eje de
la eclíptica de 17º, así como una parte importante de los
objetos del cinturón de Kuiper.

Según sus características, los cuerpos que forman parte del 
Sistema Solar se clasifican como sigue:

El Sol, una estrella de tipo espectral G2 que contiene más del 99,98 por ciento de la masa del sistema. Con un diámetro de 1.400.000 km, se compone de un 75% de hidrógeno, un 20% de helio y 5% de oxígeno, carbono, hierro y otros elementos.

Los planetas, divididos en planetas interiores (también llamados terrestres o telúricos) y planetas exteriores o gigantes. Entre estos últimos Júpiter y Saturno se denominan gigantes gaseosos, mientras que Urano y Neptuno suelen nombrarse gigantes helados. Todos los planetas gigantes tienen a su alrededor anillos.


Los planetas enanos son cuerpos cuya masa les permite tener
forma esférica, pero no es la suficiente como para haber
atraído o expulsado a todos los cuerpos a su alrededor. Son:
Plutón (hasta 2006 era considerado el noveno planeta del
Sistema Solar, Ceres, Makemake, Eris y Haumea.


Estrella central “el sol”:

El Sol es la estrella única y central del Sistema Solar; por tanto, es la estrella más cercana a la Tierra y el astro con mayor brillo aparente. Su presencia o su ausencia en el cielo terrestre determinan, respectivamente, el día y la noche.

La energía radiada por el Sol es aprovechada por los seres fotosintéticos, que constituyen la base de la cadena trófica, y es por ello la principal fuente de energía de la vida. También aporta la energía que mantiene en funcionamiento los procesos climáticos.

El Sol es una estrella que se encuentra en la fase denominada secuencia principal, con un tipo espectral G2, que se formó hace unos 5000 millones de años, y permanecerá en la secuencia principal aproximadamente otros 5000 millones de años.


A pesar de ser una estrella mediana, es la única cuya forma circular se puede apreciar a simple vista, con un diámetro angular de 32' 35" de arco en el perihelio y 31' 31" en el afelio, lo que da un diámetro medio de 32' 03". Casualmente, la combinación de tamaños y distancias del Sol y la Luna respecto a la Tierra, hace que se vean aproximadamente con el mismo tamaño aparente en el cielo. Esto permite una amplia gama de eclipses solares distintos (totales, anulares o parciales).

Planetas:


Los ocho planetas que componen el Sistema Solar son, de
menor a mayor distancia respecto al Sol, los siguientes:

Mercurio: 
Es el planeta del Sistema Solar más próximo al Sol y el más pequeño. Forma parte de los denominados planetas interiores o rocosos y carece de satélites. Se conocía muy poco sobre su superficie hasta que fue enviada la sonda planetaria Mariner 10 y se hicieron observaciones con radares y radiotelescopios.
Venus:
 Es el segundo planeta del Sistema Solar en orden de distancia desde el Sol, y el tercero en cuanto a tamaño, de menor a mayor. Recibe su nombre en honor a Venus, la diosa romana del amor. Se trata de un planeta de tipo rocoso y terrestre, llamado con frecuencia el planeta hermano de la Tierra, ya que ambos son similares en cuanto a tamaño, masa y composición, aunque totalmente diferentes en cuestiones térmicas y atmosféricas.

Tierra: 
Es un planeta del Sistema Solar que gira alrededor de su estrella en la tercera órbita más interna. Es el más denso y el quinto mayor de los ocho planetas del Sistema Solar. También es el mayor de los cuatro terrestres.

La Tierra se formó hace aproximadamente 4567 millones de años y la vida surgió unos mil millones de años después. Es el hogar de millones de especies, incluyendo los seres humanos y actualmente el único cuerpo astronómico donde se conoce la existencia de vida.

La atmósfera y otras condiciones abióticas han sido alteradas significativamente por la biosfera del planeta, favoreciendo la proliferación de organismos aerobios, así como la formación de una capa de ozono que junto con el campo magnético terrestre bloquean la radiación solar dañina, permitiendo así la vida en la Tierra.

Las propiedades físicas de la Tierra, la historia geológica y su órbita han permitido que la vida siga existiendo. Se estima que el planeta seguirá siendo capaz de sustentar vida durante otros 500 millones de años, ya que según las previsiones actuales, pasado ese tiempo la creciente luminosidad del Sol terminará causando la extinción de la biosfera.


Marte: 
Es el cuarto planeta del Sistema Solar. Llamado así por el dios de la guerra de la mitología romana Marte, recibe a veces el apodo de Planeta rojo debido a la apariencia rojiza que le confiere el óxido de hierro que domina su superficie. Tiene una atmósfera delgada formada por dióxido de carbono, y dos satélites: Fobos y Deimos. Forma parte de los llamados planetas telúricos (de naturaleza rocosa, como la Tierra) y es el planeta interior más alejado del Sol. Es, en muchos aspectos, el más parecido a la Tierra.

Júpiter:

Es el quinto planeta del Sistema Solar. Forma parte de los denominados planetas exteriores o gaseosos. Recibe su nombre del dios romano Júpiter (Zeus en la mitología griega).


Se trata del planeta que ofrece un mayor brillo a lo largo del año dependiendo de su fase. Es, además, después del Sol, el mayor cuerpo celeste del Sistema Solar, con una masa casi dos veces y media la de los demás planetas juntos (con una masa 318 veces mayor que la de la Tierra y 3 veces mayor que la de Saturno).
Saturno: 
Es el sexto planeta del Sistema Solar, el segundo en tamaño y masa después de Júpiter y el único con un sistema de anillos visible desde nuestro planeta. Su nombre proviene del dios romano Saturno. Forma parte de los denominados planetas exteriores o gaseosos, también llamados jovianos por su parecido a Júpiter. El aspecto más característico de Saturno son sus brillantes anillos.

Urano: 
Es el séptimo planeta del Sistema Solar, el tercero en cuanto a mayor tamaño, y el cuarto más masivo. Urano es similar en composición a Neptuno, y los dos tienen una composición diferente de los otros dos gigantes gaseosos (Júpiter y Saturno).

Neptuno: 
Es el octavo planeta en distancia respecto al Sol y el más lejano del Sistema Solar. Forma parte de los denominados planetas exteriores o gigantes gaseosos, y es el primero que fue descubierto gracias a predicciones matemáticas. Su nombre fue puesto en honor al dios romano del mar —Neptuno—, y es el cuarto planeta en diámetro y el tercero más grande en masa. Su masa es diecisiete veces la de la Tierra y ligeramente más masivo que su planeta «gemelo» Urano, que tiene quince masas terrestres y no es tan denso.
Planetas enanos:

Los cinco planetas enanos del Sistema Solar, de menor a mayor distancia respecto al Sol, son los siguientes:

Ceres:
Es el más pequeño de los planetas enanos dentro de nuestro sistema solar, aunque hasta la reunión de la Unión Astronómica Internacional el 24 de agosto de 2006, era considerado el mayor asteroide descubierto por el hombre. Fue descubierto el 1 de enero de 1801 por Giuseppe Piazza y recibe su nombre en honor a la diosa romana de la agricultura, las cosechas y la fecundidad, Ceres. Este planeta enano contiene aproximadamente la tercera parte de la masa total del cinturón de asteroides, siendo el más grande de todos los cuerpos de dicho grupo.


Plutón:
Es un planeta enano del Sistema Solar, situado a continuación de la órbita de Neptuno. Posee una órbita excéntrica y altamente inclinada con respecto a la eclíptica, que recorre acercándose en su perihelio hasta el interior de la órbita de Neptuno. Plutón posee cinco satélites: Caronte, Nix, Hidra, P4 y el recientemente descubierto S/2012 (134340) 1, o P5. Estos son cuerpos celestes que comparten la misma categoría.


Haumea: 
Es un planeta enano que se encuentra más allá de la órbita de Saturno, en el Cinturón de Kuiper. El alargamiento extremo de Haumea lo hace único entre los planetas enanos conocidos. Aunque su forma no ha sido observada directamente, los cálculos de su curva de luz sugieren que es un elipsoide, con su eje mayor del doble que su eje menor. Sin embargo, se cree que su gravedad es suficiente para haberse relajado en equilibrio hidrostático, haciéndolo un planeta enano.


Makemake:
Es un planeta enano, el tercero en tamaño en el Sistema Solar y uno de los dos objetos más grandes del cinturón de Kuiper. Su diámetro es aproximadamente tres cuartas partes del de Plutón. Makemake no tiene satélites conocidos, lo cual lo hace único entre los objetos del cinturón de Kuiper más grandes. Tiene un promedio de temperatura extremadamente bajo, cerca de −243,2 °C (30 K), de manera que su superficie está cubierta con metano, etano, y posiblemente de nitrógeno congelados.

Eris: 
Es el más masivo de los planetas enanos conocidos, que se encuentra en el disco disperso del Cinturón de Kuiper, por lo que se clasifica como un SDO (Scattered disk objects) y un plutoide. Pertenece a una clase de cuerpos que han sido arrastrados a una órbita más lejana de lo habitual por interacciones gravitatorias con Neptuno en las etapas iniciales de la formación del Sistema Solar. Cuenta con un satélite natural al que se le ha dado el nombre de Disnomia.

Tiempo geológico:
 El tiempo geológico del planeta se divide y distribuye en intervalos de tiempo caracterizados por acontecimientos importantes de la historia de la Tierra y de la vida. Como la edad de la Tierra es de aproximadamente 4600 millones de años, cuando se habla de tiempo geológico suele expresarse casi siempre en millones de años y siempre referidos a «antes del presente.

Unidades geo cronológicas: Las unidades geo cronológicas son unidades de tiempo basadas en las unidades crono estratigráficas. Las unidades crono estratigráficas dividen las rocas de la Tierra ordenadas cronológicamente, reflejando los principales eventos geológicos, biológicos y climáticos que han ido sucediéndose a lo largo del tiempo. Los nombres de las unidades crono estratigráficas comparten el mismo nombre con las equivalentes geo cronológicas, salvo que los nombres derivados de su posición estratigráfica relativa -inferior, medio y superior- se trasladan como temprano, medios y tardíos.


Unidades geo cronométricas: Desde que se han podido datar las rocas con valores absolutos (en cifras expresadas en millones de años), se han ido ajustando con cierta precisión las dataciones de los límites de las unidades geo cronológicas, dependiendo de los métodos usados. Todas las unidades geo cronológicas -y por tanto sus equivalentes crono estratigráficas- para las que han podido precisarse sus límites pasan a ser también unidades geo cronométricas.

Estructura interna de la tierra

Para poder comprender cómo funciona la Tierra, es necesario saber cómo es por dentro, en cuanto a composición y en cuanto a estructura. El estudio del interior de la Tierra sugiere una estructura composicional en capas (geosferas) a las que se superpone una estructura dinámica, es decir referida al comportamiento de los materiales internos.

Capas internas
El interior de la Tierra se divide en núcleo, manto y corteza.

Núcleo
El núcleo es la capa más profunda, formada por hierro y
niquel principalmente, además de cobalto silicio y azufre en
menores proporciones.
A esta capa central se le da también el nombre de NiFe o
centrosfera; es la de mayor espesor (3 470 km).
El núcleo es la parte interna de la Tierra y en ella se registran
máximas temperaturas (4 000 a 6 000º C). La densidad de sus
materiales oscila entre 13.6 en la parte interna y 10 en la zona
externa, por lo que podemos afirmar que es la capa con mayor
densidad. Representa aproximadamente el 14% del volumen
de la Tierra y entre el 31 y 32% de su masa.
De acuerdo con las características de las ondas sísmicas, se
divide en dos partes:

  Núcleo interno

Tiene un espesor de 1,370 km y su estado es sólido; aquí existen enormes presiones (de 3 a 3.5 millones de atmósferas), lo cual hace que el hierro y el níquel se comporten como sólidos; además, las ondas P aumenta su velocidad. En esta parte del núcleo se registra la temperatura mayor (6000ºC).

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